“Isla Tropical" En la costa del Sol, en la exclusiva Nueva Andalucía y muy cerca del legendario Puerto Banús, ha surgido una villa que bien podría encontrarse a orillas del océano Índico. Su arquitecto se inspiró en la estética de los búngalos tropicales, y aquí, entre palmeras y luz solar, ese concepto ha cobrado una interpretación futurista. En lugar de cabañas de bambú y hojas de palma, encontramos un sistema de bloques cúbicos independientes y acristalados con tejados inclinados. Se yerguen como cenadores habitables, cada uno con su propio microclima, pero que juntos conforman un único y armonioso organismo.
El espacio entre estos "cubos" está inundado de luz y agua. Una enorme piscina que refleja el cielo como un espejo se convierte en la plaza central de esta minúscula aldea tropical, y los pasillos que conectan las estancias recuerdan a las callejuelas de los asentamientos del sudeste asiático; con la diferencia de que aquí, en lugar de tierra, bajo los pies hay piedra noble, y en vez de cobertizos de caña, un acristalamiento ultramoderno de la más alta calidad. En el juego de paredes transparentes y techos ligeros se aprecia el respeto al antiguo principio de la arquitectura natural, donde el ser humano no se opone al paisaje, sino que se integra suavemente en él.
Dentro de estos bloques acristalados, a pesar de su apertura al mundo, nace una sorprendente sensación de resguardo. La arquitectura crea multitud de rincones íntimos: acogedoras alcobas para la lectura, reservados recónditos para el café de la mañana y terrazas privadas donde quedarse a solas con el viento. Cada estancia evoca un estado de ánimo diferente, una escena distinta en la obra del verano mediterráneo, y al mismo tiempo ni un solo metro cuadrado queda fuera del ritmo general de luz, agua y vegetación.
Cuenta con cinco dormitorios y ocho cuartos de baño, casi mil metros cuadrados de espacio interior y cerca de trescientos de terrazas descubiertas, pero la superficie no se percibe en números. Se experimenta como una infinitud de transiciones, como un juego de perspectivas, como la oportunidad de estar al mismo tiempo a la vista y en absoluta intimidad. La vida aquí fluye entre dos elementos: el generoso sol de la Costa del Sol y el frescor de las paredes transparentes; entre la energía de la famosa marina y la serenidad de su propio jardín.
Esto no es simplemente una villa junto al mar.
Es una fantasía arquitectónica en la que el sueño tropical se fusiona con la perfección europea. Y al entrar, parece que el romper de las olas se escucha en algún lugar cercano, incluso si en ese momento estás junto a la piscina con una copa en la mano, observando cómo las palmeras se balancean al unísono con el viento.
Aire acondicionado
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Jardín privado
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Trastero
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Lujo
Golf
Nueva construcción
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